Guardar semillas de un año para otro es una buena práctica para aquellos que disfrutan de la jardinería o la agricultura. A continuación, se presentan algunos pasos que puedes seguir para guardar semillas correctamente:
- Recoge las semillas maduras: Asegúrate de que las semillas estén maduras antes de recogerlas. Esto significa que deben haber alcanzado su madurez fisiológica y estar listas para ser cosechadas. Para la mayoría de las plantas, esto significa que las semillas habrán cambiado de color y estarán secas.
- Limpia las semillas: Después de haber recolectado las semillas, límpialas para eliminar cualquier residuo de pulpa o suciedad. Para hacer esto, coloca las semillas en un colador y enjuágalas con agua corriente. Luego, sécalas cuidadosamente con una toalla de papel.
- Almacena las semillas en un lugar fresco y seco: Para mantener las semillas frescas y viables durante el período de almacenamiento, debes almacenarlas en un lugar fresco y seco. Puedes usar un sobre de papel o una bolsa de plástico para almacenar las semillas, siempre y cuando estén secas. Coloca las semillas en el sobre o la bolsa, y asegúrate de etiquetarlos con el nombre de la planta y la fecha de recolección.
- Guarda las semillas en el refrigerador o el congelador: Almacenar las semillas en el refrigerador o el congelador puede ayudar a mantener su viabilidad durante más tiempo. Si decides guardarlas en el refrigerador, asegúrate de colocar las semillas en un recipiente hermético antes de colocarlas en el refrigerador. Si decides guardarlas en el congelador, asegúrate de usar una bolsa hermética para almacenarlas.
En resumen, para guardar semillas de un año para otro, recolecta las semillas maduras, límpialas, almacénalas en un lugar fresco y seco, etiquétalas y guárdalas en el refrigerador o el congelador si es posible. Con estos pasos, puedes disfrutar de tu jardín o huerto durante muchos años por venir.








